No todo el jamón que se vende es igual, hay unas claves que lo diferencian y que determinan enormemente su compra y por supuesto su calidad.

VARIEDADES,

CALIDADES Y DIFERENCIAS

En el mundo del jamón es fácil perderse, por eso te damos unas pequeñas pautas para que sepas lo que estás comprando y no equivocarte en tu selección.

Hablemos ahora de los jamones y la calidad de los mismos que podrá encontrar en Real Jamón Ibérico.

Fundamentalmente tenemos que distinguir entre el Jamón Ibérico puro, cuando los padres del cerdo son ambos ibéricos y el jamón ibérico cruzado, cuando solo el padre o la madre son ibéricos. Naturalmente, el ibérico puro tiene más valor porque alimentarlo también cuesta mas. A esta calidad la hemos denominado Premium.

El hábitat es otro elemento fundamental en el desarrollo del cerdo ibérico. Para que este de el mejor jamón necesita al menos una hectárea. No basta con lo que come, sino que también es fundamental la forma de comerlo. El cerdo ibérico debe andar 3 ó 4 kilómetros al día para producir un buen jamón.

En cuanto a la fisionomía del animal, consideramos las patas delanteras denominadas paleta y las traseras que serán el jamón. Cuesta por tanto mucho más el jamón que la paleta dada la diferencia de peso y tamaño.

La calidad y el precio del jamón vienen determinados en gran medida por lo que el cerdo coma. Si se alimenta básicamente de bellota, su precio es el más alto. Cuando recibe algún tipo de alimento además de la bellota, se conocerá como recebo. Por último, cuando anda por el campo y come simplemente lo que encuentra se denominará de campo. Los tres son muy buenos pero, naturalmente, su precio depende del coste de cada variedad.

Por lo tanto, hay que distinguir entre:

El jamón ibérico de bellota, denominado “selección Premium”, cuyo precio es el más elevado, el jamón ibérico de recebo, y el jamón ibérico de campo, que siendo también de alta calidad su precio es menor. La misma distinción hay que hacer en el caso de la paleta (parte delantera del cerdo).