La garantía Real Jamón implica un exhaustivo control de calidad en todos los procesos, sólo así te llegará el mejor jamón ibérico.

Vídeo: Proceso de selección, loncheado y envasado del jamón.

PROCESO DE

ELABORACIÓN

Para que a tu plato llegue el mejor jamón, el proceso de elaboración desde el origen, en la Dehesa, hasta su consumo, en tu hogar, ha de ser minucioso y riguroso. Real Jamón te garantiza este proceso y lo detalla a continuación:

Selección

Real Jamón selecciona los mejores jamones de entre las cuatro denominaciones de origen.

Parte fundamental en el proceso es sin duda la selección que hacemos de nuestros jamones y paletas así como del resto de ibéricos. Florencio Sanchidrián será quien, junto a su equipo de expertos, recorrerá toda España y sus secaderos para hacer la mejor selección, una selección minuciosa y detallada que permite ofrecer, sin duda, el mejor producto que usted pueda conseguir. Desde Real Jamón garantizamos la calidad de nuestros productos.

Loncheado

Florencio Sanchidrián y su experto equipo de cortadores lonchean a cuchillo cada pieza.

Si importante es la selección, no lo es menos la forma en que se corta el jamón. Un corte hecho a mano que respete el jamón y de a cada loncha el tamaño y grosor adecuado. Lonchas que permitan tomarlas con la mano, llevarlas a la boca y disfrutar de todo su exquisito sabor. En ese sentido, Florencio Sanchidrián ha creado un equipo de profesionales cortadores que harán su trabajo lentamente, con esmero y cariño, cuidando cada corte. Profesionales que salen de la Escuela de Cortadores creada por el propio Sanchidrián. En definitiva un loncheado que mantenga todo el sabor y propiedades del jamón antes de ser envasado al vacío.

Empaquetado

Cada sobre es cuidadosamente preparado, manualmente, con las piezas recién cortadas.

Una vez loncheada la pieza, viene otra parte fundamental del proceso para que las cualidades, aromas y sabor del jamón lleguen intactos a su mesa. Hablamos del empaquetado. En este momento es cuando las lonchas son colocadas una a una y sin superponer los trozos para que su consumo resulte sencillo y no tengamos que despegar las lonchas entre ellas. Se introducen en sobres de plástico, diseñados especialmente para Real Jamón. Cada sobre contendrá producto de todas las partes de la pieza: maza, contrataza y punta. El envasado se realizará al vacío garantizando las mejores condiciones de conservación y asegurando una experiencia inolvidable en el paladar de nuestro comensal.

Así pues, el empaquetado de Real Jamón utiliza el mejor plástico del mercado y el proceso de envasado al vacío más moderno permitiendo que el producto se conserve varios meses sin perder un ápice de sus propiedades. Todo con la garantía y el sello de calidad y prestigio de Real Jamón y Florencio Sanchidrián.

De la Dehesa a la boca

Todo el proceso anterior se complementa utilizando las reglas de oro del buen disfrute de los productos Real Jamón.

Las reglas de oro para el buen disfrute de nuestros productos son:

1. El sobre debe conservarse en la nevera, donde se guarda habitualmente la fruta, es decir entre 5 y 10 grados.

2. El jamón debe consumirse a temperatura ambiente, así que 20 minutos antes de servirlo, sin sacarlo aún del plástico se coloca debajo de un grifo de agua caliente por espacio de 2 minutos.

3. Se abre el sobre de plástico y se coloca el jamón en un plato o fuente de un tamaño que permita que ningún trozo esté sobre otro, ya que es la mejor manera de apreciar su color y textura.

4. El jamón ibérico podrá degustarse solo o acompañado de un pan tierno y neutro para que no altere el sabor del jamón o de la paleta.

Maridaje del jamóm

Tan importante como el jamón que se degusta, es cómo lo acompañamos.

Un jamón ibérico de Real Jamón es conveniente acompañarlo de una bebida de su mismo nivel de calidad. Sin duda, un maridaje magnífico sería con una copa de Fino de Jerez, con seguridad uno de los mejores finos, pero también con otros finos de calidad como el Fino Quinta, el Tío Pepe o el Fino la Ina.

Otro maridaje que hará las delicias de su paladar sería acompañar nuestro jamón con un buen vino tinto de crianza. Excepcionalmente cuando el jamón ha tenido muchos años de curación puede acompañarse también de un tinto reserva.

GALERÍA FOTOGRÁFICA DEL PROCESO