La armonía del Jamón Ibérico de bellota y el vino I

  • La armonía del Jamón Ibérico de bellota y el vino I

El jamón ibérico y el buen vino tienen una larga historia juntos, para muchos una historia equivocada durante muchos años, pero que existió y fue por alguna razón.

Parecía que el jamón ibérico, por ser una carne grasa de cerdo, su gran compañero sería el clásico vino tinto, de medio color y cuerpo, envejecido en madera durante muchos años, la imagen clásica del vino tinto que los españoles unían al vino tinto de La Rioja, y los conocedores de los vinos más sofisticados a los vinos de Burdeos o de Borgoña.

Pero todo aquello ya pasó a la historia y hoy maridamos el jamón ibérico con los vinos de España, y con nuevas ideas y mínimas normas para encontrar el máximo placer, el último fin del consumidor, que al fin y al cabo es el que manda.

La Academia Española de Gastronomía creó una nueva clasificación de los vinos de España, dejando a un lado las clásicas clasificaciones y normativas, ya que aun siendo muy respetables, eran poco útiles para el consumidor.

 

Esta original clasificación divide los vinos en los siguientes tipos:

- Vinos generosos

- Vinos espumosos

- Vinos blancos secos naturales

- Vinos blancos secos con madera

- Vinos rosados

- Vinos tintos jóvenes

- Vinos tintos con crianza

- Vinos tintos de reserva y gran reserva

- Vinos dulces

 

Tras muchos experimentos realizados con expertos, amantes del jamón y del buen vino, sumilleres, cocineros, comunicadores, etc., se llegó a la conclusión de que el jamón ibérico casa realmente bien con muchos vinos, juguetea y coquetea con muchos otros, y con los menos llega a un divertido y soportable divorcio.

En las siguentes entradas veremos todos estos maridajes con más detalle, intentando valorar las sensaciones que provoca cada uno de ellos.