La armonía del Jamón Ibérico de bellota y el vino III

  • La armonía del Jamón Ibérico de bellota y el vino III

Los vinos tintos jóvenes y secos funcionan muy bien con el jamón ibérico; el cuerpo de ambos se funden, se matizan sus aromas y el conjunto de ambos es grato e interesante.

 

Los tintos jóvenes pero excesivamente corpóreos y estructurados y con demasiada tenacidad no llegan a entenderse demasiado bien con el jamón ibérico.

 

Sin embargo, los vinos tintos de crianza en maderas nobles y el jamón ibérico se entienden a la parfección y dejan que cada uno se exprese, siempre y cuando el contenido alcohólico y la acidez del vino estén equilibrados y su sabor no enmascare ciertos tuestes de las barricas.

 

Los tintos de reserva y gran reserva, por su caracter complejo, no mezclan bien con el jamón ibérico, aunque ambos se respetan comprendiendo cada uno el peso y valor del otro.